Poema para practica
Santiago Montobbio Manifiesto inicial del humanista La causa de las palabras, que para nada sirven,o para vivir tan sólo, es una causa pequeña.Pero si cada día sabes con mayor certezaque no sólo repudias las coronassino que cada vez te dan más asco;si en verdad no quieres hacer de tu ya arruinada inteligenciauna prostituta mercenaria que venda sus pechos o su almaa cualquier hijastro del dinero o si, sencillamente,poco necesitas y tan sólo te importa soportarcon dignidad la vida y sus tristezasmejor será que asumas desde ahorala inevitable condena de la soledad y del fracasoy que como luminoso o ciego abandono de estrellasa esa pequeña, muy ridícula causa ya te abraces,que del todo lo hagas y que en tu habitación vacíalas palabras del fuego sean ceniza, que se asalteny persigan, que tengan frío, en su nochea solas, por decir tu nombre. //