EL NORTE LLAMA
Nuevamente en Chiclayo, solo
pasaron diez años desde que cambie de ambiente y ahora son ya tres años en este
nuevo ambiente.
Ya una primera parte se sabe, fui
fiscal provincial penal; ahora soy juez supernumerario; las razones de la
mudanza y el cambio de carrera fiscal a la judicial, era ya tarea pendiente desde
que veía a mi padre en los pasillos y oficinas de corte de justicia; es decir
la añoranza era esa, serlo; ahora lo soy y estoy contento.
El antes.
El ahora.
El año estupendo, feliz con los míos.
El inicio fue a la carrera, pero
sin ninguna mala intención y que fácticamente se corresponde con los tiempos; fue
un cuatro de enero que renuncio al MP y un cinco que juramento al PJ.
Y la carrera empezó, un juzgado
en el que se combina lo nuevo y lo viejo, y en el que he juzgado unipersonalmente diversos delitos; la
rectitud de conciencia en lo objetivamente observado a llevado a impartir justicia
y darle solución al conflicto penal de la mejor manera que he podido, y resultó
placentero pero a la vez preocupante de observar deficiencia en el accionar
litigante luego de haber transcurrido 12 años de vigencia de las nuevas normas
procesales en Perú, tal parece que no queremos aprender. Estadísticamente el
año fue fructífero, con las felicitaciones
del caso.
Nuevos amigos y colegas, muy buen
nivel profesional. De Izquierda a derecha, están: Ronald; Ingrid; Shilling,
Eve; 2 que desconozco; Jhovanny; Pavel y Jorge.
Gran estadístico, a noviembre se había
alcanzado las metas de producción en más del 200%
Mi princesa se graduo de primaria.
El año 2023, se inició con miedo,
a perder el empleo, propio de quien es provisional o supernumerario en el argot
administrativo judicial, y hubo cambio de órgano jurisdiccional, donde ya solo
se juzgaba con lo nuevo del proceso; juzgado más fácil de manejar, pero a la
vez difícil para competir con el restante; que al final se reflejó en el estadístico,
esta vez en el doscientos por ciento. Lo casos fueron similares, pero otros con
contenido defraudatorio y negligencia, menos mas todo estuvo perfecto, no hubo problemas,
y me renovaron la confianza para el 2024.
Nuevo personal. Personas bellas; Giovanna;
Isabel y Steffany.
Las felicitaciones por la estadística
alcanzada. Aquí con compañeros y el jefe Dr. Rodriguez.
Recobre algunas amistades
perdidas. Pavel, Marco, Cristina y Elmer
Lo inevitable estaba ya presente.
(20/01/24)

Este año; alegre por seguir
trabajando y aportar lo suficiente para toda mi familia me tranquiliza que no
les falte nada; tiene lo necesario y considero que con ello es suficiente; en
lo profesional es triste pues en el ámbito académico vengo aletargando mi investigación
ya son seis años desde el egreso y temo seguir en la senda de la procrastinación,
generalmente con otros cursos y actividades académicas, este año estuve
abarcado en cursos de género, como género y discapacidad; género y derechos
humanos; libertad de expresión...además de seguir preparándome mediante programas libres; triste también
por la partida de la persona que amo, y la razón de este cambio, y hasta podría
decir la razón de mi profesión y oficio, defender, defender; al incapaz, al ciudadano,
al administrado, a la víctima, a la sociedad, al Estado constitucional; siempre defendiendo, gracias mi amado padre. Triste
también por la no consecución de logros estadísticos, este año alcance el 275
por ciento de producción, claro diremos pero estas sobre los cien, pero no
estar en competencia entre los primeros diez es molesto, siendo un doscientos
por ciento que me divide con el primer puesto, yo estoy en el doce; en realidad
no se cómo lo hacen (preguntaré); pesar también porque perdí una bonita amistad
por ser quien soy, exigente conmigo y con mi personal, tengo la esperanza que
le ha de pasar; feliz porque a mi primogénito se le acabo una etapa
e ingresó a otra (ingreso a la Cayetano), que conversado el tema, también existe
la esperanza de llegada a buen puerto. Entonces este año no ha sido bueno, en términos
de mis propósitos; no tesis, no estadístico; ya no esta mi padre; solo queda la esperanza que el siguiente año,
tenga la gracia de seguir en la labor y de ser así solo quedaría superarme y
lograr lo que no pude hacer este año,
llegar al 300%, aunque esta vez sin mi padre.
En febrero, nos visitó mi primogénito.
De izquierda a derecha, mi madre Marina,
Pavel Joaquín, Mi padre Augusto (el caballero); Hector Guillermo, Luciana
Corina y mi persona. (27/02/24)
Se fue el Caballero Augusto
Bonilla Manayay. (24/06/24)



Pocos saben que mi padre sirvió al Ejercito Peruano, fue comando y laboró en el servicio de inteligencia, gracias a ello se infiltra como estudiante en la universidad Pedro Ruiz Gallo, donde se gradua como bachiller en derecho y ciencias politicas; en este rubro fue relator; juez especializado, en agrario, laboral, penal y civil; terminando su carrera como juez superior, entonces conocidos como Vocal superior, todo en el Distrito judicial de Junin. Ademas fue presidente de jurado electoral especial de Tayacaja, en varios periodos; tambien vice decano del ilustre colegio de abogados de Junin, Decano interino en casi todo el periodo; consiguio establecer relaciones laborales con sus trabajadores aperturando planillas e incribiendo a sus personal existente como trabajadores a tiempo indeterminado y con todos los beneficios laborales; ademas apertura la cuenta de fondos para el futuro centro recreacional que luego paso a ser el fondo con el cual se compró el terreno donde futuras gestiones gestaron la construccion del actual local institucional; finalmente fue la primera institucion autonoma que consiguio traer las primeras maestrias en Huancayo, luego ya vino la UNCP y todas las universidades la ofertan en la actualidad; todo con el apoyo del Frente de abogados. Descansa en paz viejo, tu tarea en este estadio terrenal fue cumplida.
Promoción de mi hijo Hector Guillermo,
izquierda a derecha: José, Elmer; Hector; su tío, y mi persona.

No sé qué me depara. Solo se las
obligaciones que tengo y que debo cubrirlas, la única promesa que puedo dar es
que este año la lectura debe retomar a mi ser.
VAMOS 2025.
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