La oportunidad llegó y gracias que fue así, tranquilo ando, todo sigue en camino, que más pedir.
En el 2017, las cosas cambiaron, me invitaron a presentar papeles para una promoción laboral, así lo hice…salió bien, ya ascendí, me dio la confianza, con precisión desde julio del 2017, volví a lo mío, el código procesal penal, estaba re oxidado…pero me adapte de inmediato, llegué a un despacho, cambio a otro y sigo, es mi nueva familia, rápidamente pase a liderar un equipo de 29 personas…donde se lograron forjar algunas buenas prácticas en la labor corporativa; los seis meses transcurrieron en un abrir y cerrar de ojos.
Para el 2018, laboralmente ocupado, ahora se manejaba un
despacho y se coordinaba entre cuatro, labor difícil uno encuentra todo tipo de
gente y todo tipo de profesional, chicos nuevos chicos buenos y malos o complicados por
decirlo así…hay quienes les gusta la labor investigativa, hay quienes solo están de
paso con un afán dinerario y de allí no pasa su interés; muchas complicaciones
al inicio, pero propias del mundo laboral que a estas alturas ya no estresan,
son gajes del oficio…pero quedan como anécdotas, como el sentir una falta de
credibilidad y confianza, tal vez no se proyecte, o solo sea mi idea, no lo se;
es confuso adentrarse en los ánimos e intereses subterráneos de las personas. Pero
en fin uno aprende a vivir con las envidias, chismes y malas caras, como dicen
nadie dijo que era fácil.
Por este año y luego de meditarlo bastante, decidí volver a estudiar una maestría en derecho penal y así lo hice, y en una gran casa de estudios como es san marcos, fue linda la experiencia y no me arrepiento de la decisión, se invirtió poco dinero creo yo, para tan tamaño saber impartido y conocer el derecho penal y procesal penal de la mano de quienes la escriben y sobre todo porque conocí nuevos y buenos amigos.
Este año también se obtuvo la primera sentencia condenatoria, y el estreno fue con una cadena perpetua bien impuesta y bien ganada en juicio oral, volver a practicar lo que ya se había aprendido como defensor público en la ciudad de Chiclayo, así que estaba más que contento por esas fechas, te enaltece no solo el darle el merecido al delincuente, sino que en verdad estás haciendo el trabajo para el que te emplearon en pro de nuestra sociedad tan enferma.
Ya para el 2019, las cosas no variaron mucho, se siguió en la rutina agradable del trabajo diario;
Los casos se volvían más interesantes…uno por ejemplo que nació de noticias periodísticas por la supuesta contaminación de productos alimenticios que se hizo un bodoque bien grande de 20 tomos de puro papel panca, al final al archivo; aunque se desdobló contra una de sus funcionarios por falsedad y que aún sigue pendiente.
También conseguimos acabar los estudios de maestría
y bautizamos a mis hijos, por fin, era un compromiso pendiente.
El 2020, ahora: considero que es un año en el que solo depende de Dios darte otra oportunidad de vivir; las películas de pandemias virales y extinción de la humanidad que se empezó llevar a la pantalla grande desde finales del siglo pasado, se hizo realidad; y lo hicieron realidad grandes compañías cual mercaderes de la codicia dineraria no les importó crear y expandir virus (el SARS-COV-2-) Covid 19, que hasta el momento ya cobró mas de 835 mil muertes, y en nuestro Perú 28,471 muertos; estando cuartos a nivel mundial; incluso ahora estoy en aislamiento por haber dado positivo al igual que mi esposa, lo bueno es que el señor quiso que la pasemos asintomáticos, dándonos una nueva oportunidad de vivir y replantearnos una vez más la pregunta, para que vivimos, volviendo así a nuestros conflictos existenciales y bueno reafirmar que vivimos para hacer felices a los demás a todos, eso significa que tu debes tratar de ser feliz y eso irradiarlo, por más caos que este a nuestro alrededor, debemos sacar algo bueno, por ejemplo todas las medidas sanitarias, como los confinamientos decretados, han ayudado a las familias a sentir más empatía entre ellos.
El trabajo no ha parado y hoy por hoy me espera a mi vuelta al ruedo, un gran caso de una banda de extorsionadores de construcción civil a quienes ya se les detuvo y espero tenerlos así por mucho tiempo,
Claro me dirán si es más de lo mismo, es decir se les saca de camino a estos y surgen nuevas promociones , un ciclo de nunca acabar, si así es, pero también habrán otros colegas que harán su trabajo con ellos, porque si pues nuestro trabajo es de nunca acabar, lo bueno es que te diviertes y aún así te pagan.
Academicamente en todo este tiempo no me quejo, me dio la oportunidad de seguir enseñando un poco de lo que se, sobre todo compartiendo experiencias con los nuevos colegas
Estudiando en diversos cursos, como el de interrogatorio y contra interrogatorio que acabo de culminar el día de ayer luego de una ardua semana
ya presente mi proyecto de tesis que espero sea aprobado, y si no a realizar otro, esta vez no te me escapas grado.
En definitiva y haciendo todo un recuento, creo que en verdad no puedo pedir más, sigo con mi linda familia que no ha crecido en numero pero si en unión
un trabajo que nunca es estable pero así es la mayoría;
Algunas quejas funcionales de poca trascendencia; que más, nada. Todo esta bien a mis 43 años, con más arrugas, pero bien ganadas.













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